De la nada, Sofía sintió algo extraño en el corazón.
Creyó que con la explicación que le dio cuando bajó del auto sería suficiente para que Alejandro dejara de dudar.
Pero no fue así.
Quizás sus tres años de matrimonio le enseñaron a lidiar sola con todo tipo de emociones, muchas de ellas muy dolorosas.
Por eso, no le dio tanta importancia a esa pizca de tristeza que sintió en el auto cuando pensó en su madre.
Sofía pensó en lavarse la cara y leer un poco para olvidarse del asunto.
No se imagina