—¡Mateo! —Valentina también se alteró.
—Sí, fue Diego quien te pidió hacerlo, pero antes te dio treinta millones de dólares de inversión. Si él te encarga algo, ¿no deberías cumplirlo? ¿No entiendes las reglas más básicas del agradecimiento y la responsabilidad? Además, la persona contra la que actuaste fue Sebastián. Y en ese momento tú estabas más ansioso que nadie, incluso más que Diego. ¡Porque tú también querías verlo caer! ¡Tú mismo deseabas aprovecharte de esa ventaja! Te conozco demasiad