Si Diego se diera cuenta de esto, se quedaría a propósito molestándola, tratando de fastidiarla sin razón. Él ya era una página que Sofía había pasado, que estuviera ahí o no, ya no le hacía daño.
Cuando realmente no te importa alguien, no sientes nada.
—¿Estás seguro de que quieres pasar todo el día conmigo? —le preguntó fríamente.
—El aniversario es todo el día.
Sofía se rio con desprecio.
—¿Qué quieres celebrar?
Diego también se rio fríamente, y con voz llena de sarcasmo dijo:
—Celebrar cómo