Sebastián venía de una semana excelente. Habían solucionado el lío de la base de datos y acababa de reunirse con una firma top de capital de riesgo.
Sí, se había cruzado con Gabriel, pero el rechazo cortante de Sofía lo dejó tranquilo.
Mateo había ido solo a decir tonterías, pero mientras más presumía, más patético se veía. Sebastián ni se inmutó.
Sobre todo, después de que Sofía lo tranquilizara prometiendo que no dejaría que Gabriel se riera de él.
Aunque Sebastián mantuvo su fachada indiferen