Capítulo setenta y cinco. Día gris
Día gris
La sonrisa de Scott se anchó en su rostro, el hombre caminó alrededor de Blake como si fuera una fiera burlándose de su presa.
—¿Cuánto tiempo sin vernos? —preguntó.
—Te diría que es un placer volver a verte, pero será una mentira. Eres despreciable —gruñó Blake con desprecio.
El magnate no podía olvidar los años que vivió engañado y el colmo fue Cherry, esa maldita cereza había estado de parte de Scott todo ese tiempo, era ella quien lo mantenía informado de los movimientos de la of