Una distracción
Scott esperó desde su cama que Matthew lo reconociera por el apellido, pues ellos no se habían visto una sola vez en el pasado, sin embargo, el hombre se acercó y saludó.
—Un placer conocerlo, señor Carter —dijo.
—¿Eres el novio de mi hija? —preguntó Scott, mientras Alana rogaba porque Matthew no siguiera con la farsa, no tenía ningún sentido y porque no quería engañar a sus padres; sin embargo…
—Lo soy —la respuesta de Matthew fue rápida, clara y contundente. Ahora no había man