Bienvenida seas Gala Cameron
«¡Nuestra Gala está llegando!»
Matthew se quedó de una pieza al escuchar las palabras de su esposa, estaba petrificado mientras Alana sostenía su vientre con las manos.
—¡Matthew! —gritó al ver que no se movía de su sitio.
—¿Gala? —preguntó aturdido—. ¿Nuestra Gala? —repitió.
Alana apretó los labios en una fina línea. Ella adoraba, amaba cuando Matthew se ponía divertido, pero en aquel momento y en esas circunstancias todo era distinto. El dolor que nació en su bajo