Alaia
Mis niños corren hacia mí, se ven preciosos, mi pequeña princesa lleva un vestido con falda estilo bailarina corto y mi niño lleva un traje formal gris.
Lucen hermosos.
—¿Están listos? —pregunto.
—Ti —responden asintiendo.
—Luces hermosa, hija —mi madre levanta mis manos y mira mi vestido hasta llegar a mi rostro, momento en que su sonrisa se desvanece, ladea el rostro.
—No te ves como una novia —comenta y Tino inhala sonoramente.
—Mamá, todo está bien, son los nervios —miento a mi santa