Alaia
Subo el pantalón de mi traje, pero antes observo mi pierna en el espejo, la pequeña cicatriz que ha quedado del corte, prácticamente ya ha sanado y me siento mejor, el morado en mi torax es casi inexistente. Permanecimos en Madrid hasta la semana pasada cuando me sentí mejor, momento en el cual terminé de socializar el progreso del proyecto y regresamos a Los Ángeles, el asunto con González continua su proceso y según me han informado, no saldrá de la cárcel pronto.
Pongo el blazer sobre