Alaia
Por fin llegamos a casa, mis hijos se ven ya muy despiertos y felices de verme en el auto junto a ellos, con cuidado, los abrazo y los beso antes de que Lola y Erika los lleven al interior de la casa.
—Alaia —Sondra sale a mi encuentro y me recibe con cariño, aunque su rostro muestra preocupación.
—Estoy bien —digo tomando su mano.
—Preparé algo ligero para que cenes —asiento mientras Nick se acerca a mi asiento y me lleva en sus brazos hacia mi habitación.
—Mami, pincesa —dice mi hi