Alaia
—Que día de locos —Ash se sienta pesadamente en el mueble después de que dejamos a los niños en la cama, están rendidos.
Esta mañana una vez que mi padre salió de la habitación, no sé cómo logro hacerlo, pero pudo llevárselos, vi que Nick miró hacia la casa en repetidas ocasiones antes de irse, después de que se marcharon y más tranquilas cambiamos a los niños, almorzamos y regresamos a la casa aquí en Los Ángeles. Mi padre aún no llega, asumo que se entretuvo un poco más.
—Parece q