Mundo ficciónIniciar sesiónLa segunda y tercera semana transcurrieron tranquilas, con Enrique hablaba sólo lo necesario, ya no le volví a decir imbécil otra vez o al menos no que el me escuchara decirlo.
Karo, mi jefa, había aceptado que yo trabajará en mis propias fotos y artículo, al final le había gustado lo que hacía, solo que esta vez si algún lugar me parecía interesante tenía que pedirle a Enrique que fuera, para que el tambi&eac







