¿Y si me gustaras?
Me até mi cabello mirándome al espejo un segundo con inseguridad, él había dicho que le gustaba mi coleta, pero no entendía el porqué eso era lindo. Quite mis lentes y respire hondo intentando calmar mis nervios, no podía ser tan difícil, Susana... tú puedes... solo eran unas tontas lentillas, que tan difícil podía ser ponérselas. Acerque la pequeña cajita con líquido, me acerque al espejo y tomando una de las lentillas lo acerque a mi ojo.
—¡Ahhh! —grité sintiendo como se m