Cap. 91 Sin dignidad
Cada que pienso que no puedo odiarlo más, él me sorprende, por un instante pensé que tal vez si era verdad que pudo desearme por se run enfermo. Pero no, esto va mucho más allá ese infeliz siempre va un paso adelante.
Su maldad no tiene límites, no le importa que al dañarme a mi puede dañar a aun ser inocente a mi hermoso bebé.
Como hubiera querido comprar no solo una protección sino un arma para acabar de una vez con ese infeliz.
Llego a su departamento, mi cuerpo tiembla y no de nervios, sino