Cap. 34 Un Óscar.
Dormir ahora sí fue imposible, no paré toda la noche de pensar en lo que haré, ya nos enfrentamos, pero no puedo mostrar todas mis cartas, no, eso, no tengo que ir con cautela.
Me ducho temprano para despejar mi mente, salgo para ir a ver lo del desayuno y cuando voy bajando escucho voces. Me detengo para escuchar quiénes son y qué dicen.
—No sé cómo es que has descuidado tanto a esa estúpida que mira, lo altanera que está —Gloria le dice a Carlo.
—Yo tampoco entiendo qué está pasando hace uno