Mundo ficciónIniciar sesiónJullian empieza a abrir la boca para hablar, pero Lucas se le adelanta. «¿Dónde has estado?».
Tom palidece inmediatamente y comienza a sudar, con los ojos temblorosos mientras mira a cualquier parte menos a Lucas o Jullian.
Los dos continúan acercándose al gran escritorio de caoba de Jullian, y Tom cambia el peso de su cuerpo, con las manos fuertemente juntas delante de él.
«Buenos días, señor», dice Tom vacilante, con aire culpable.
Jullian se quita la chaqueta del traje mientras Lucas se dirige a su lugar habitual junto a la ventana. Su mirada se fija en Tom.
Cuando Jullian no responde, Tom finalmente lo mira, con sus ojos azules muy abiertos y cansados. Jullian cuelga la chaqueta, sin apartar la mirada de Tom, y se dirige tranquilamente hacia el escritorio. Tom lo mira fijamente, con los labios ligeramente temblorosos y la respiración entrecortada.
—Señor, quiero...
«¿Dónde ha estado?», pregunta Jullian con firmeza, repitiendo la p







