—Eres inocente— Selene no olvidó las palabras que su madre le dijo en el pasado. A pesar de la infidelidad de Fausto y de que Rosa tuviera a Mariana, los niños son inocentes. No pueden elegir su origen y no deberían ser condenados por los errores de sus padres.
Estas palabras, Selene no las olvidó y las guardó en su memoria.
—Selene, gracias. Pensé que me odiabas, así que después de hacerme consciente de eso, evité aparecer frente a ti y a tu hermano tanto como pude. ¡Pero no me imaginaba que no