Selene, en frente de Andrés, llamó a Nacho.
—¿Patrona, por qué colgaste tan repentinamente?— preguntó Nacho con desconcierto.
—No es nada, mi gato tiró mi teléfono al suelo— inventó Selene una excusa.
Nacho preguntó confundido:
—¿Un gato? ¿Desde cuándo tienes un gato?
Selene no respondió, en su lugar dijo:
—Antes te pedí que recopilaras información comprometedora sobre Esmeralda, así que ahora es el momento de sacarla a la luz, cuanto más, mejor.
Mientras más información comprometedora hubiera