ADAM.-
Salgo rápidamente de ahí, mi respiración esta agitada como si hubiese corrido un maratón, cierro mis ojos intentando calmarme.
- Señor ¿Se encuentra bien? – Dice el hombre de traje-
- ¡NO! Tu jefe una vez más se entromete -Le grito-
- Él no decide por ella señor Dhorn, si por él fuera la alejaría para que no tenga que sufrir por su enfermedad, incluso le coloco condiciones pensando que ella no aceptaría, que se iría pero ella lo aceptó todo
- Eso solo porque Isabel tiene un gran corazón