ISABEL.-
Un mes después.-
Despierto de un sueño profundo, abro los ojos y una luz muy blanca afecta mis retinas
- ¿Dónde estoy? -Siento mi cuerpo adolorido, muevo la cabeza lentamente y veo a un hombre rubio de unos cuarenta y tantos años muy guapo recostado en una silla dormido
¿Estoy en un hospital? – trato de levantarme de la cama pero veo una férula en mi pierna y suelto un sollozo movimiento que hace que el despierte
- Nena no te muevas, ¡despertaste!
- ¿Quién eres tú? –Digo sorprendida y