—Lo lamento —aseguró Alessandro luego de que la joven llorara un poco más, aferrada a él, y luego de que al fin se tranquilizara—, creo que fue algo instintivo. Cuando mi hija llora, siempre la abrazo, ella se parece mucho a su mamá, así que te pareces a ella, y supongo que eso despertó mi instinto paternal en esta situación.
Roberta asintió. En un inicio, la joven se había sentido agradecida por ese abrazo, pero ahora necesitaba razones para no sentirse incómoda, porque avergonzada definitivam