—Tenemos un avión esperando —le anunció Yuri mientras los trillizos lo abrazaban—. ¿A dónde quieres ir?
—A California —decidió Darío—. Tengo que hablar con Sammy lo más pronto posible.
—Bueno, tenemos tiempo para que nos cuentes en detalle todo lo que pasó —suspiró el Grillo, pero apenas habían pu