—¿Lista princesa?
A Sammy le había durado dos segundos la estupefacción porque iban a estar tres meses en aquel lugar antes de que llegara un alma a rescatarlos, pero de repente ese pedacito de ella que se estaba volviendo fuerte solo había asentido con firmeza.
—No pasa nada… ¡No pasa nada! ¡Tres