MANSIÓN DE LOS ASTURIAS.
—Buenos días Señora Emperatriz.
—Buenos días Douglas, ya tienen todo preparado.
—Sí, todo está listo como usted lo ordenó.
—¿Hablaste con Marcus?
—Sí, ya está informado.
—Muy bien, yo no he querido hablar con él, después de la burrada que cometió, pero los negocios son otra cosa ellos deben estar aparte de cualquier rencilla personal, primero solucionamos esto y luego yo me encargo de él, ¿para cuándo es el desembarque?
—Dentro de