Llegaron al estacionamiento y un lujoso carro con chofer los esperaba. Cuando Tom vio que la acompañante de su jefe era la chica del día anterior se puso muy nervioso, pero Scott le hizo una seña con la mano para que estuviera tranquilo.
Mariela simplemente tragó saliva mientras entraba en ese lujoso carro, para ella eso era como un sueño con suerte llegó un par de veces a taxi, pero esto era realmente otro nivel.
—¿Cuál es la dirección de la escuela? —preguntó Scott.
—Escuela… ¿Cuál escuela?
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