Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿Puedo esperar aquí? —pregunta mientras se saca un auricular.
Hasta acá escucho su música. Tiene buen gusto, he de admitirlo.
—Si quieres me quedo con ella —respondo.
No me doy cuenta de lo rara que suena mi propuesta.
—No soy una niña —irrumpe frunciendo el entrecejo.
Me recuerda al tipo que cada mañana maldigo frente al espejo.







