87. NO DEBES CONFIAR, CRISTINA
CAPITULO 87
Salvador no mencionó nada a Cristina. Se colocó el inhalador y no volvió a abrir los ojos. Cristina dio un paso hacia atrás para tomar asiento, tomando de las manos, y preguntándose si había sido buena idea regresar a este lugar.
Su abuelo estaba en las últimas, y la guerra por la herencia apenas empezaría. No estaba lista para eso, porque en sus pensamientos lo único que le importaban eran sus hijos. Pero la mayoría de aquí lo sabía, conocía que los gemelos tenían el único derecho