58. SIN ENCONTRARLA
Capítulo 58
Cristina no estaba en la casa. Ni en la casa de los Rico, ni siquiera en donde Maite. Poco a poco la cordura se le desbordaba, se le marchaba dentro del auto, conduciendo con las manos apretadas al volante y el deseo de destruir aquel mundo por completo. Jamás se le vio tan desenfrenado como en ese momento, y para el colmo, había amanecido cuando llegó al último lugar que debería ir, pero quería prevenir cualquier cosa.
Y René estaba desesperado.
La casa de los García.
Entró eufóric