136. EL PASADO ES PASADO
—Yo no quiero eso —la vocecita de Owen inundaba toda la enorme y lujosa sala de ésta mansión.
—Es mío —respondía su hermano Gael, también sentado y abrigado. Su mohín era de molestia—. Mío. No tuyo.
—Vamos a jugar —Isaac se puso de pie, arrastrando un gran peluche de dinosaurio. Señaló hacia la ventana—. ¡Afuera!
Gael y Owen se miraron entre sí. Gael asintió, pero Owen se abrazó e hizo un puchero.
—¡No quiero! —exclamó.
Cristina se echó a reír, porque estaba sentada en la mesa, al pendiente de