128. NO QUIERO PERDERTE
Rio comenzó con una extraña explicación acerca del incremento de las ganancias de la compañía, con la atención de todo el mundo en él. Cristina miraba su espalda con una pequeña suspicacia, como si lo peor estuviese a punto de pasar y no lo comprendía del todo de que se trataría. No podía con la idea de que Rio fuese el dueño de la empresa.
O era algo que el propio René había pensado.
—Sobre todo, el gran trabajo que hizo mi hermano en todo sus años en a empresa me hizo replantearme algo muy pa