141. ABSURDA CONFESIÓN
CAPITULO 141
René terminó de colocarse la chaqueta del traje mientras miraba a Cristina, que llevaba una expresión clara de seriedad.
—Buenos días, Aureliano —su esposa saludó con amabilidad a su abogado.
—Cristina —respondió él, y se giró hacia René—. Buscaré algunos papeles en tu oficina. Estaré listo cuando así lo indiques.
René asintió. Cristina permaneció en silencio mientras Aureliano se marchaba y en la soledad, René se relamió los labios y entrecerró los ojos al verla.
—No eres usualmen