Capítulo 60
Kamila
Luego del maravilloso desayuno que tuvimos todos juntos en la cama de Daniel, este nos había traído de vuelta a casa, para que luego de que las tres nos cambiáramos de ropa. Fuéramos con él a lugar especial y aunque de verdad le insistimos mucho para que nos dijera hacia donde íbamos, el muy malvado no soltaba prenda. Solamente mantenía su sonrisa de oreja a oreja, hasta que luego de veinte minutos de estar manejando. Se detuvo frente a un edificio de no más de dos pisos y po