Capítulo 41
Kamila
Estiro mi cuerpo sobre la cama, sintiendo como cada músculo se contrae dejándome una sensación increíble. No obstante, algo que no estaba previsto en mi despertar de cada día, era el hecho de sentir un cuerpo más grande que el mío justo a mi lado.
Sin saber de quién era aquel cuerpo que me encontraba abrasando, me siento de repente en la cama y al voltear, veo unos ojos azules que me miran desde su cómoda posición. Era Daniel, quien se había colado otra vez en mi habitación