Permanecí largos minutos estudiando esos documentos; observando con creciente horror como una batalla legal se libraba desde días atrás, donde mi hermano luchaba contra mi esposo por el puesto de Ceo de nuestras empresas familiares.
Apenas escuché cuando Gianna se levantó y después de despedirse con burla, salió de la casa. Lo que a mí me pareció un instante, fue el tiempo en que Julián entró.
Arrojé el papeleo al suelo y en la oscuridad, lo miré con expresión contenida. Él bajó la mirada al