CAPÍTULO SETENTA Y DOS: PRIMER BESO, PRIMER SENTIMIENTO
Yahir Muriel, David Belmonte y los más grandes señores estaban justamente en ese lugar, en uno de los Club más oscuros donde aquellos hombres solo podían estar y donde los negocios más oscuros se planeaban.
—Entonces, ¿estás seguro que ella es la mujer perdida de los Belmonte? —Preguntó Yahir.
Era increíble como las cosas podían ser. Era increíble que fuera su hermano quien estuviera casado con una mujer a la que muchos había respetado ti