CAPÍTULO CATORCE: CUIDADO
En una de las mansiones más grandes y más distinguidas de todo el país, siendo esa que no le podía pertenecer a nadie más más que a la familia de los Belmonte estaba aquel hombre, aquel mismo ser que había dejado de ser hombre con el solo hecho de haber sacado de esa casa a una mujer y a una pequeña que no tenía la culpa de nada en plena lluvia. Y es que el hombre que hacía eso no podía ser hombre, y es que el hombre que prefería antes que a una mujer y a una pequeña n