Vas a pagarle.
Frederico Grey Volkov
Sentí que mis labios se curvaban en una sonrisa al ver a Liliana bajar las escaleras.
El vestido corto dorado sin espalda se ceñía a su cuerpo de la forma más seductora, la cadena plateada que recorría su cuello hasta la cintura brillaba bajo la luz como una promesa. Era elegante, provocativo y completamente suyo. Se giró lentamente, mostrándome todo su efecto, con las mejillas sonrojadas por una mezcla de nerviosismo y desafío.
—¿Y bien? —preguntó con voz suave, intentand