Capítulo cuarenta y cinco.
Profundizo el beso, pegando más su cuerpo al mío, ella sube sus manos a mi nuca, saboreo su boca a mi antojo, muerdo su labio inferior haciendo que el beso se intensifique. Ambos nos ponemos de pie, yo la tomó entre mis brazos sin separa nuestras bocas, ella no suelta mi cuello y camino hacia su habitación.
La depisoto suavemente en la cama, separó mis labios de los de ella, pero ella los atrapa de nuevo, chupa mi labio superior y muerde mi labio inferior, siento el sabor metálico en mi boca y