Se habían sentado en una pequeña mesa del café algo apartada del resto del público, Edan le contó todo a Alma, absolutamente todo lo sucedido con su hermano en la casa de sus padres y como él, tuvo que renunciar a lo que significaba ser un O’Connor.
Sí, fue un choque para Alma, enterarse de que él era adoptado, pero al sumergirse en la historia de Edan y enterarse de la manera en que sus padres lo defendieron, Alma entendió que para Erick y Angélica, Edan era su hijo, aunque Ethan no estuviera