Cap. 43: Ni siquiera sabe quién es el padre...
Stefano la miró fijamente, con una chispa de diversión oculta bajo su semblante serio.
—La respuesta la dejo a tu criterio —respondió con total despreocupación—. Si quieres decir que te aburriste del rebelde vizconde, hazlo.
Emily apretó los puños, sintiendo cómo la rabia y las hormonas hacían estragos en su autocontrol.
—Pues no, no voy a decir eso —soltó enarcando una ceja, retándolo con la mirada—. Voy a decir que mi prometido es un imbécil. Eso voy a decir.
Stefano abrió los ojos de par en