Mundo ficciónIniciar sesiónDarian cruza sus brazos en su pecho, me observa y espera una repuesta a su acusación que para mi mala suerte no es verdad, pero él así lo cree. Cuando nos besamos fue una sensación nueva, más no me hizo recordar a nadie, más que el momento mismo de lo que estaba sucediendo.
—No te estoy acusando de nada, Elizabeth, pero prefiero poner mi distancia, no quiero que te sientas acosada por mí sé ninguna manera.— Sonríe, santos cielos, esa sonrisa deleita mis más profundas ganas de be







