Mundo ficciónIniciar sesiónLas palabras hacen eco en mi cabeza varias veces antes de yo pueda comprender lo que ha dicho. No puedo diferenciar la verdad de ello o si es por hacerme daño, hacerme rabiar.
—¿En serio crees Elizabeth que yo soy tu mate? Hay que ser demasiado ingenuo para pensar eso, yo... simplemente quería salvarte de esa presión social de ser rechazada.
—Estás... mintiendo...— comento con la voz temblorosa, casi ronca e inexistente.







