Valeria estaba comiendo como si fuera un pajarito. De a poquito. Pero mantenía su boca en movimiento para evitar hablar con el imbécil que tenía en frente. En el tiempo que se habían demorado en llevarles el desayuno había planificado una estrategia.
No tendría un hijo con Noah. Puede que su reloj biológico estuviera sonando la alarma, pero ella sentía un resquemor en el pecho cada vez que pensaba en ser madre. Además del otro hecho. La dichosa cláusula que la obligaba a donar a su bebé como s