— Te estuve esperando, —se quejó cruzándose de brazos. —¿Qué te ocurre? —preguntó luego frunciendo el ceño con horror al verlo con más detenimiento.
— No iré hoy, tengo jaqueca y si tengo suerte mañana amaneceré muerto, —respondió con irritación volviendo dentro y dejando la puerta abierta por si ella quería entrar.
— ¿Has tomado tu medicina? —pregunto entrando rápidamente y parándose frente a él, —tomas medicamentos para la jaqueca ¿Cierto?
— No lo sé... Jessie se encargaba de eso.
— Pues no v