Max habia estado varios dias solo en casa, con la protección constante de sus guardaespaldas, estaba seguro que el accidente que habia sufrido antes, tenía que ver con Diego y con Leo.
Ahora sabía que estaban juntos en esto, tenía que averiguar cómo y porqué.
Iba a la oficina, trabajaba y regresaba, se hizo una rutina, a propósito, esperando.
No tuvo que esperar mucho, Leo se presentó en su oficina, de improviso, cuando sus guardaespaldas hacían una pausa.
- ¿Qué es lo que quieres?- exclamó Max