SUSAN
El juicio fue programado para dentro de una semana. Una semana más de tortura, verlo así separados por las malditas rejas, es una tortura, es injusto, pero tengo que tener paciencia.
Salimos de la audiencia y las chicas me esperaban afuera.
— ¿Y? ¿Qué pasó? — preguntan.
— ¡En una semana es el juicio! — responde Martín.
— Bueno es solo una semana más — dice Nea.
— Si una semana más — bufo.
— Tranquila cuando pase esto, ya no hay de qué preocuparse —