¿Faltaba uno?
Silvia miró con gravedad la caja fuerte. Anoche cuando se fue, estaba bien cerrada, y la única llave la tenía ella.
— ¿Qué hacemos ahora, profesora? —el estudiante estaba a punto de llorar.
Después del discurso del director seguiría el turno de los jueces. Silvia tomó una decisión rápida:
— Hagamos esto: no usaremos ninguno de estos exámenes.
— ¡¿No los usaremos?! Pero todos los exámenes ya fueron entregados a los jueces. ¿Y de dónde vamos a sacar un nuevo conjunto de preguntas?
Si