Capítulo 53: Secuelas de un triste pasado.
Mafer y Eduardo llegaron al hospital, luego de presentarse con el padre Teo, hicieron un recorrido por las instalaciones.
Mafer observó la gran cantidad de personas que asistían a consulta.
—¿Qué vamos a hacer con toda esa gente? —cuestionó susurrando bajito—, no se puede cerrar todo el hospital.
Eduardo se aclaró la garganta.
—Tienes razón, pero yo no tengo idea de qué pensaban hacer Abel y tu hermana —indicó.
Justo en ese momento ingresó impecable, y caminando con seguridad: Sebastián el