Capítulo 23: La fuerza del corazón.
El nombre de aquella mujer retumbó en las paredes de la alcoba. La mirada del señor Duque cambió de tono, oscureció.
—Una bruja que nos hizo mucho daño —recalcó Joaquín apretando los dientes.
Malú frunció el ceño, miró a su madre, y luego a su papá.
—Abel dice que nosotros la dejamos sin nada, que ella era parte de la familia, que era tu tía. —Le dijo a su padre.
—Esa mujer estaba loca —reiteró María Paz, inhalando profundo, para disimular la molestia que le causaba rememorar a esa mujer—,