Capítulo 127: La tradición de la familia Duque.
Meses después.
—¡Sácalo ya! —rugió Mafer agitada—, me duele mucho. —Apretó los dientes.
—Aguanta un poquito, ya mismo sale —dijo Malú.
—Ya mismo, cariño —susurró Eduardo, y finalizó de retirarle el espino que se le había clavado en el dedo.
Abel había filmado aquella escena, sin parar de reír.
—¡Qué alivio! —exclamó Mafer—, ya no sentía mi dedo.
—Eres una exagerada, era un simple espino —dijo Malú, rodó los ojos—, eso te pasa por andar buscando tunas.
Mafer rodó los ojos.
—De todos modo